lunes, 16 de septiembre de 2013

Escribir

Fui prófuga y deambulante de cadáveres tartamudos. Soñadora irremediable, alimentada de trabas y esperanzas. Cantante sin fortuna, escritora trasnochada. Amante no correspondía, soltera empedernida, querida los bisiestos. Divorciada de madre, padre y hermana. Gata y hormiga. El fuego que incendia y la lluvia que calma. Las raíces de un Baobab. Alma en pena y risueña. Fui lo que siempre desee durante tantas noches en vela.





lunes, 28 de mayo de 2012





Yo abocaba
al desastre
de despedidas
apresuradas,
ansiosas por saltar
,de mano en mano,
y echar a volar.

Mientras,
mis alas
,nuevamente,
son cercenadas
por el cortante viento
y mis recuerdos,
desterrados
al confín de un sumidero
de sentimentales
desbocados aparejos. 

[...]



['Despedidas puntuales, a tiempo' Raquel. al papel y a la cámara]

miércoles, 23 de mayo de 2012

Whisky on the rocks



En ocasiones, encontré palabras que tomaban el camino equivocado y eran capaces de provocar una malísima digestión. Esto podía empeorar, incluso más, al ingerir silencio como postre.

− ¿Van a tomar algo más los señores?

¿No tendrá… un digestivo convencional?, pero antes de preguntarlo mi voz interior  solía susurrarme a gritos: no surtirá efecto.

−Nada más, la cuenta por favor.

Y con aquella desazón e indigestión, ya tan habitual, hacía lo que mi doctor solía desaconsejarme en estos casos, beber alcohol como posible lavativa; pues el olvido que este me producía era sólo pasajero. 

Mejor servirme otro whisky on the rocks, a falta de algo mejor. 




jueves, 10 de mayo de 2012

Lo de siempre

[...]
       De acuerdo. Entonces dejemos los sentimientos y vamos a los números, que  es tu  fuerte. En tu  empresa  trabajan  tres mil hombres respirando los gases de las minas y el humo de las fábricas. Según las estadísticas todos ellos mueren  cinco años antes de lo normal. Tres mil hombres a cinco años, son ciento cuarenta siglos de vida truncada. ¡Linda cifra, eh!
       Tampoco de eso es mía la culpa. Yo no inventé el sistema.
       Pero  vives de  él cómodamente. Y  todo  esto  sin  contar  a  los que tosen  en  plena juventud      gracias a ti; y a los que engendran hijos raquíticos, gracias a ti; y a los viejos prematuros, y a los mutilados...
        ¡Tenemos los mejores hospitales del país!
       Lo de siempre: primero fabricáis los enfermos y después los hospitales.
[...]



[A. Casona, aún, un contemporáneo]

jueves, 26 de abril de 2012

Tan sólo




Arrastrado por el viento
y comenzar a respirar
entre sus hojas en el cielo.
Irrepetible movimiento.

Tan sólo no pensar.
Inhalar el azul del cielo,
silbar mi reposado despreocupar
en su eterno balanceo.

Adelante, sólo volar
y no parar,
dejarme llevar
en el mutis
de esta soledad.

Arrancarme el tintineo
de los recuerdos,
y no volver a repasar
cada desacierto.

Y no pensar,
tan sólo quiero.




[Raquel. al papel y a la cámara]

domingo, 15 de abril de 2012

La más fea


Una cagada, un laberinto incierto,
una coartada, un zorrón, un camello,
una almohada para soñar despierto,
porque esta madrugada cruzo el infierno.
Tiro en el retrete,
tiro en la barra,
tiro y por qué no otro tiro.
Tiro a disparar y no atino.
Pero sé, maldita sea,
que ha llegado la hora de bailar con la más fea.


jueves, 29 de marzo de 2012



Cinco son con los que cuenta,
de meñique a pulgar
y cinco más.
A mi mano,
que tanto da
y tan poco se le otorga.
A mi mano,
que escribe, boceta, reflexiona,
se inquieta y me contenta.
A mi diestra,
que sin ser siniestra
firma los cheques de mi pobreza,
lanza los besos del hasta luego.
A mi mano caprichosa,
que se traba con quien gusta…
estremece placentera.
A mi mano firme y dispuesta,
que agarra, agita, menea
y  altera el asta de mi bandera.
A mi mano aventurera,
sumergida en los confines

de una gruta cavernosa
con revoltosas mariposas.

A mi mano vacía,
de carne...
de aire.
A mi mano y a la tuya,
amantes…
amigas.


[Las pequeñeces de la vida son abismales. Y sí, trata lo que trata...]

martes, 14 de febrero de 2012

Matilde. Mateo. Matute

Matilde mataría por Mateo a Matute, en un momento de mentira amatoria, mintiendo al mentecato metomentodo en el momento. Mentalmente maniatada e imantada. “Mate por su amante”, mantenía la mitad de su mente matutina maniatada. En el Motel Montoya amantes amotinaban mentiras. Mentes mentirosas amontonaban mantas matutinas, mantequilla y mantecados.
Hasta el momento meditado, en que Matute metódicamente mató a Mateo el amante. Mateo que un día mató a Matilde, la de mantas matutinas, mantequilla y mantecados. Mintió Mateo al mentecato metomentodo de Matute, cuando mantuvo: “no maté a Matilde en el manantial del matadero en mitad del monte del Motel Montoya”. Mentiras de momentos amatorios matutinos, montadas en motores maniatados.

domingo, 12 de febrero de 2012

Capítulo tres




Al fin, o eso creo, desperté. Parecía imposible que el preámbulo de este espacio pasara de una vez a esa nota inicial, a esos primeros párrafos… Sin embargo, así soy yo, una persona de las que pierden la cabeza en esa 'fase de enamoramiento', donde la pasión erótica, el romanticismo y la intimidad inicial nublan a uno los sentidos. Se camina tan bien entre nubes de algodón… De ello, también florecen desconfianzas, inseguridades, discrepancias y desencuentros, haciendo temer que lo bucólico del momento encalle en un angosto páramo de monotonía, reiteración y temores.
De ahí, que a veces, sea necesario izar banderas y tomar otros rumbos en busca de otros vientos. Despejar las mucosas del viciado aire de la gran urbe, para volver renovado, decidido… Y con ello descubrir si esa fase pastoril, fue un simple idilio con las musas o realmente desearías que ellas perpetuaran sus caricias en tus pensamientos con almíbar y aguijones.
Fui cauta, me hice con las provisiones necesarias, y partí hacia el desconocimiento de descubrimientos. Toda una aventura. Los resultados de la expedición fueron asombrosos –aún estoy boquiabierta–. Conocí personajes fantásticos, aprendí aquello que nunca imaginé y desgañite mis oídos y mi voz.
Ahora, vuelvo con las manos vacías –regalé todo lo que llevaba en mi equipaje–, pero con la mente y los sentidos repletos de sueños y credos. Si crees, se crea.  
Sé que mi pasión por escribir no es un enamoramiento etéreo, está vivo, late, respira y pesa. Desde la niñez me llevan acompañando cuentos, historias, guiones, relatos, comedias… en mis pensamientos y cuádrenos. Lamentablemente, la fase de enamoramiento se estancó entre la neblina de años de formación, estudio y un principio de madurez juvenil. A pesar de ello, seguía respirando en mi sótano mental, prueba de ello fue el despertar de este entorno a modo de blog. Despertares –que fue como bauticé el inicio de esta andanza–  fue un resurgir de mi pasión.
Ahora en esa fase de amor y pasión, el erotismo queda relevado por una pasión romántica que continúa en aumento, al igual que la intimidad y el compromiso.
Hoy, de la mano, caminamos firmes, juntas, vislumbrado un futuro en el que creo aunque, aún, se bocete difuso. Sé que las pérdidas se transforman en ganancias y los cambios son oportunidades, y que soy fiel defensora de juntar la realidad más cercana con nuestros sueños más lejanos.
Así –despierto– comienza Capítulo tres, porque dos son multitud y tres son compañía.
Si me llevas contigo, prometo ser ligera.