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miércoles, 9 de julio de 2014



Si las piernas me tiemblan, 

tendré los brazos para agarrarme,

si los brazos me fallan, 

tendré un amigo que me sostenga.






lunes, 28 de mayo de 2012





Yo abocaba
al desastre
de despedidas
apresuradas,
ansiosas por saltar
,de mano en mano,
y echar a volar.

Mientras,
mis alas
,nuevamente,
son cercenadas
por el cortante viento
y mis recuerdos,
desterrados
al confín de un sumidero
de sentimentales
desbocados aparejos. 

[...]



['Despedidas puntuales, a tiempo' Raquel. al papel y a la cámara]

miércoles, 23 de mayo de 2012

Whisky on the rocks



En ocasiones, encontré palabras que tomaban el camino equivocado y eran capaces de provocar una malísima digestión. Esto podía empeorar, incluso más, al ingerir silencio como postre.

− ¿Van a tomar algo más los señores?

¿No tendrá… un digestivo convencional?, pero antes de preguntarlo mi voz interior  solía susurrarme a gritos: no surtirá efecto.

−Nada más, la cuenta por favor.

Y con aquella desazón e indigestión, ya tan habitual, hacía lo que mi doctor solía desaconsejarme en estos casos, beber alcohol como posible lavativa; pues el olvido que este me producía era sólo pasajero. 

Mejor servirme otro whisky on the rocks, a falta de algo mejor. 




jueves, 26 de abril de 2012

Tan sólo




Arrastrado por el viento
y comenzar a respirar
entre sus hojas en el cielo.
Irrepetible movimiento.

Tan sólo no pensar.
Inhalar el azul del cielo,
silbar mi reposado despreocupar
en su eterno balanceo.

Adelante, sólo volar
y no parar,
dejarme llevar
en el mutis
de esta soledad.

Arrancarme el tintineo
de los recuerdos,
y no volver a repasar
cada desacierto.

Y no pensar,
tan sólo quiero.




[Raquel. al papel y a la cámara]

sábado, 3 de septiembre de 2011


Tú reflejo en el mío, destella cegando mis recuerdos sordos de un pasado de similitudes. Para espantar los cuervos pendientes de mis guiños… tarareo,  ofreciendo lo cálido de unos brazos entre vientos de tormenta. No más que deleitar tus deleites con el temple de mi voz ronca. Dedicar una melodía sinuosa en aromas, de acogedoras corcheas y fusas… que degustes sin disgustos y sí disfrutes tras victorias.
No hallo en mis manos más que un botón sin ojal, en mi rostro un culo de vaso, bajo mi sombrero una maraña de entramados sueños. No gozo de abundancias, sólo de lo esencial; una voz muda con soltura en la escritura y una mirada nublada, que tan sólo guardan atesoradamente la esencia de esos fulgores de similitudes.

Nada goza de la perfección que los endiosados creen desprender, deslumbra sin temor pequeño soñador.





viernes, 26 de agosto de 2011

Cuando no muere… mata

Aquellos que no morían, mataban. Aún así, fueron los más los que perecían; tantos lo hicieron en el pasado, que ya había perdido la cuenta de los nichos que tuvo que administrar cronológica y alfabéticamente. Pues a veces, los nombres se repetían en los epitafios, incluso los había que por catalepsia se les daba muertos y volvían del más allá al más acá para más tarde volver por donde vinieron. No obstante, sus versos resultaban de lo más variado, denotando la personalidad de cada uno de ellos. Los había onomatopéyicos, repletos de floritura, parcos, abrumadores, exasperados, incluso conmovedores. Fueron lo que fueron, no más que cenizas tempranas abocadas a una urna acristalada de remaches en dorado.
El cementerio, sombrío y aburrido, ansiaba para sí que algún infame diera muerte a aquel sepulturero derrotado, afligido... 

martes, 26 de julio de 2011

Un día en el aire

Aire…

enredado en sabanas sofocadas de verano,
bostezado en un amanecer temprano,
retenido entre legañas mañaneras,
postrado en el escusado de una ventosidad aireada,
fluido a silbidos en los conductos tintados de una cafetera,
propulsado en el teclear de informes laborales,
ensalivado de conversaciones risueñas,
desecado por conversaciones superfluamente desmotivadas,
resoplado -inconscientemente- a la cabecera de una cucharada de gazpacho,
reflejado en cristaleras del escapismo mental a la Luna,  
perdido entre miradas furtivas de un vagón hacinado,
asfixiado por jadeos distantes de lo atlético,
desasosegado tras postrar el ya cansado espinazo,
perdido entre las ondas de palique en la distancia,
perfumado con esencia de carmín nocturno,
adulterado por la espuma de cebada trasnochada,
arropado de los desnudos huesos de aceitunas carcomidas,
colmado de vasos vacios,
impactado contra la mejilla de un beso lanzado,
espumado de anticaries amentolada,
malgastado por condicionales pensamientos del “Y si...”,
suspirado en un último pensamiento.


lunes, 18 de julio de 2011

Taras

Las tejas conformaban los cimientos de un hogar de lo absurdo. Con vistas al mar en dirección a la montaña,  donde los ratones cacareaban, los renacuajos revoloteaban, el Sol pernoctaba…
En aquel escondrijo de escaparate, habitábamos sin hallarnos. Amargabas la más dulce de mis sonrisas, hacías estallar a carcajadas mis trémulas lágrimas, desanudabas mi desatada mirada. Hiciste de la lluvia un oasis desértico. Los silencios plagaban las conversaciones. Mirábamos a ciegas, andábamos sin piernas…

Incompletos, tarados…
Así éramos, sin serlo.


sábado, 16 de julio de 2011


 

Cuando entristezco visto falda. Cuan más tristeza albergo, más acorto esta. Hoy, mi falda la conforma un finísimo hilo de algodón que apenas se sostiene en mis caderas. Nada dejo a la imaginación. Tristeza exhibicionista.


 
[Fotografiando: London & una futura cineasta exitosa]






miércoles, 13 de julio de 2011


Enfilados los pájaros,
en la cuerda de tender,      
revolotean mojados,
picotean calzones a prender,
pierden plumas a los patios.
Paracaidistas en picado.
Aves de corta alzada,
resuenan en las ventanas,
hablan de las mañanas,
del tiempo que pasa.
Saben de las viejas
que asoman por las ventanas,
y de las nietas
que nos las alcanzan.
En la roída cuerda,
cantando la melodía
del día a día…
pájaros paracaidistas.


[Como pajarillos, mis ideas/proyectos no paran de revolotear. Algunas, empiezan a alzar el vuelo; planeo…]


miércoles, 22 de junio de 2011

Armada

Comienzan a contraerse los músculos faciales… dando paso a la relajación y desinhibición desasosegada. Demasiado tarde para el pudor a la desnudez…
Se dibuja a pincel, vivamente, una tonalidad de desenfadaos rojizos dilatados hasta hacer visible una delgada línea -desvergonzada por momentos- de blanquecinas manchas. Exquisito nácar.
Al compás, comisuras en los ojos envidiosas entran en ¡rebeldía!; contorneando arrugas, entrecerrando párpados.
Pupilas, incapaces ya de distinguirse entre la delgada abertura de párpados, se difuminan eclipsadas por la entonación de una sincera sin dubitativas. Cientos de miles de imperceptibles factores, todo un arsenal  de minuciosos detalles, colapsan concentrados en un diminuto expositor… una sonrisa.

domingo, 12 de junio de 2011



En verde, la vida pasaba,
se fumaba o esfumaba.
Ante sus verdes de verde,
en verde miraba.
Tanta hierba le anulaba,
le mataba.

lunes, 6 de junio de 2011

Nudos *


Tengo un nudo en la cera de mis oídos que me impide apreciar la sinfonía de inquietas abejas en días soleados. Un nudo de pelos entre los orificios de mi nariz por los que mi mucosidad juega a ser equilibrista. Un nudo entre mis piernas-siempre cruzadas- que impide vestirme de falda. Dos nudos en cada brazo amordazando los abrazos esperados. Nudos en flequillo despejado por la brisa inexistente. Una anudada campanilla al fondo de una boca reseca. Nudo en labios en cabestrillo, impidiendo rozar otros distintos a aquellos que solían transitar. Nudos en mis neuronas des-interconectadas que juegan a la ruleta rusa confiando sus vidas. Un gran nudo en el entrecejo de una mirada perdida, que afea en sobre-natura este rostro de puro nudo.
También dispongo de unos dedos anudados que se muerden las ganas de correr en los cristales de vehículos móviles. Nudos perdidos entre las venas horchatadas por la desidia de la monotonía que afloja y carcome. Anudadas pestañas que impiden entrever la grandiosidad del conjunto.
 Incluso, nudos intestinales que indigestan el buen sabor de boca que dejó un pasado, y hasta un olfato anudado -atrofiado ya- por la toxicidad envenenada de algunos.

Anudada a una enredadera mustia, deshidratada; moribunda por ser relegada al olvido del cuidado que precisa.





*  [Deshacer nudos es todo un arte, un talento sólo apto para verdaderos marineros de manos curtidas por las inundaciones de la vida. Con este pequeño gesto empiezo a desenredar/desanudar  algunos de esos, ajenos y propios. No vivamos entre nudos.]



[Ilustración: Ximo Abadia. Lo prometido es... ]





lunes, 2 de mayo de 2011

Último pensamiento



Saben, a veces pienso que soy un despropósito de introversión, fachada seria, y felicidad estreñida. Mi mirada me delata las más veces, mis labios, mis labios siempre lo hacen; aunque no se pronuncien, resultan mejores oyentes que oradores. Siempre esa sonrisa atenta, con los pabellones bien abiertos; desembocando a menudo en un parloteo risueño: risa. Odio lo adorable que puede llegar a resultar tanta dentadura ampliamente exhibida, y más aún cuando se desprende alguna lágrima desbordante de alegría.
Así pues decidí convertirme en un ogro de esos mugrientos de lodo y babas, con lombrices entre sus orejas peludas, dientes alternadamente roídos y ennegrecidos, aliento fétido, sudorosa piel agrietada, y malhumoradamente tóxicos. Fue en vano… resulto que los ogros son seres encantadores, de corazón enano y cerebro aún menor pero de una sensibilidad y civismo asombroso… y no huelen tan mal.
Con ello, ando buscando en mi listín telefónico algún ser vil que arranque de mí todas las cosas buenas y las sume al maletín de mis peores. No ha habido suerte, mi listín sólo está lleno de gente alucinantemente asombrosa… incluidos aquellos que me provocaron y provocan los más desconsolados llantos. Ummm...… ¿Alguien me puede pasar algún vil contacto?


martes, 26 de abril de 2011

Retinas que se desprenden... sangre que no bombea.



La rabia hacía ensangrentar sus ojos hasta el punto de desorbitarse al filo de sus colgaderas pestañas. Desesperó la espera, sin más. Hasta que un día encontró aquella mina antipersonas definiendo la delgada línea de oscuridad entre tinieblas que sus ojos albergaban. Tanta rabia contenían sus vidriosos ojos, que no pudo contener un desbocado sollozo; la nefasta explosión dolorosamente arranco sus ojos. Visualmente mutilada cegó sus sentimientos. Si no era capaz de ver, no lo sería de sentir- así lo pensó. No volvería a avistar quién se precipitaría -torpemente- en su lento caminar interrumpiendo el siempre pedregoso camino.



[Dicen que he cogido color en estos días festivos. Un color oscuro que se refleja en mi mirada, las más veces; debe ser que el tóxico aire de la ciudad empieza a asfixiar mí mirada…]



lunes, 7 de marzo de 2011




Al despertar… legañas al regazo de pestañas, vidriosos ojos vergonzosos, mudos bostezos tartamudos, cabello caótico en enredo, fríos dedos entumecidos, beso de un sueño despojado. El Sol alzándose y un cuerpo se arrastra entre los últimos destellos del pasado sueño, unos ojos que me miran cada amanecer en la penumbra, una amada entre los aspavientos de mis bostezos, una menuda figura que acompaña cada día el reflejo de mi espejo, una sonrisa soñolienta tendida en la repisa, un aliento que deja atrás el sueño; es ella. Sus ojos, allá donde los sueños se desvanecen y el día comienza, sus cabellos los que enredan mis mejillas con sus besos, su sonrisa mimetiza la mía y sus manos despiden mi ida .




               
                                                                                     A ella y sus legañas de buena mañana.


lunes, 14 de febrero de 2011

Sin hache.


“Lucha de gigantes. Quién dominaba a quién, sus latidos desacelerados por la oscuridad de unos ojos llenos de atardeceres o las manos de ella encadenadas a las de él.” Al leer aquella frase fragmento de un párrafo de un libro de una iniciativa al fomento de la lectura en el vagón de aquel tren, simplemente pensé en el sentido que el autor quería dar. Desde luego no hablaba de un amor pastel entre nubes de algodón… Preferí pensar que quedan mortales viscerales dónde los remilgos y la ternura quedan en el terciopelo de una rosa; y hablaba de lo trémulo y sórdido en cuestiones de piel bañada en sudor.




[Guiño a E.Jardiel Poncela y su Amor sin hache]




martes, 1 de febrero de 2011

Mudada piel



Más que nunca yo, menos nunca fui. Quizá, quedó un tiempo en el que de mí no se desprendían escamas, hecho que me preocupaba, he de reconocerlo. Acumulaba escamas, piel muerta, por miedo a que doliera y ensordeciera el sonido de esta al yacer en el suelo. No fue así, contrariamente resultó un alivio que mi Ophidia piel necesitaba. No se puede proseguir con el depredar de los manjares de la vida cuando el lastre de la no-mudada piel impide el deslizamiento.
Noto la ligereza del peso, las heridas reparadas, y la liberación de los parásitos externos que hasta hace no mucho se me aprovechaban…





viernes, 28 de enero de 2011



           Me fui con la despedida, y me seguiste hasta el reencuentro.
           Tocaste pidiendo perdón, ruborizadamente mis ojos se encogieron.
           El frío de aquellas calles, iluminadas, nocturnas… dibujaban sonrisas bajo la lluvia.
           Olía a ti y a mí, y a la banalidad de los tropiezos a tientas.
           Vuelve a silbar entre los silencios de las calles dormidas, vuelve a recordarme dónde solías…

                                                          ...


                       

                                   


                                                                                                                                
[ Gracias a la reportera por su minuciso objetivo]

viernes, 21 de enero de 2011

· Estimulación sensorial ·



Susurro. Sonido. Ondas sonoras transmitidas por el aire llegan al oído externo, conducto y parte media. El tímpano vibrato, da lugar a un vals de huesecillos contagiando sus pasos al caracol que habita en el oído interno. Células ciliadas revolucionan en impulsos eléctricos nerviosos. Del nervio auditivo al cerebro, y el hipotálamo conmocionado segrega vasopresina. Los vasos subcutáneos se constriñen, proceso tiritante para producir calor; y la piel, entonces, eriza en cuestión de segundos. 
Fenómeno el cual explica la repentina propensión a la desnudez que producen frases como: “Buenos días”,  “¿Un café?”, “Pásame la sal” o “Me tengo que ir, mañana madrugo”.
Aunque estudios corroboran  la existencia de individuos que no manifiestan respuesta alguna ante dicha estimulación. En ese caso, por tanto, autoridades sanitarias recomiendan realizar un chequeo médico de libido.